Nutrición

El fútbol es un deporte que goza de una gran difusión social. La nutrición deportiva aúna dos términos que a priori parecen estar íntimamente asociados. Sin embargo los estudios se han circunscrito sobre todo al ejercicio físico orientado a la ganancia de masa muscular caso del bodybuilding y mejora del fitness cardiorrespiratorio (“forma fisica”) tales como el ciclismo. Sin embargo el fútbol, que aúna ambos componentes, ha sido objeto de escasos estudios en relación  a su nivel de popularidad frente a aquellos otros. Resulta significativo que sin embargo existe abundante literatura sobre el talento o capacidad innata para el desempeño de una actividad dada combinado con el entrenamiento pueden maximizarse con una nutrición adecuada. En este sentido la alimentación en el fútbol en escolares de estas edades puede reportar los siguientes beneficios:

  1. Satisfacer el gasto energético y necesidades nutricionales inducidos por el fútbol que se unen a las que comporta el crecimiento y desarrollo.
  2. Promover una composición corporal caracterizada por un mayor porcentaje de masa muscular y menor de masa grasa, objetivo más a largo plazo y que es el resultado de años de un entrenamiento y alimentación personalizados.
  3. Favorecer las adaptaciones fisiológicas crónicas inducidas por el fútbol.
  4. Promover la recuperación de los entrenamientos y partidos.
  5. Prevenir lesiones
  6. Mejorar el rendimiento físico.
  7. Mejorar el estado de salud.
  8. Prevenir enfermedades con una alta prevalencia en este grupo de edad como la obesidad infantil.

Los entrenamientos deberían concebirse como momentos en los que experimentar con la ingesta de alimentos y líquidos a modo de simulacro, evitando realizar ingestas atípicas el día del partido con el fin de diseñar una estrategia nutricional adecuada para cada persona dentro de unos principios nutricionales comunes.

Las necesidades energéticas dependen de factores tales como el individuo (edad, gasto energetico en reposo, composición corporal…), entrenamiento (volumen, duración e intensidad), posición en el campo (portero, delantero…), fase de la temporada (pre-temporada, fuera de temporada…) condiciones climáticas (temperatura, humedad…)

Las ingestas  previas así como aquellas realizadas durante los entrenamientos y el partido son claves pues contribuirán a retrasar la aparición de fatiga, uno de los principales factores limitantes del rendimiento.

El principal nutriente a ingerir antes, durante y después de un partido son los carbohidratos (presentes en pan, pasta, arroz, frutas desecadas) con el fin de repleccionar los niveles de glucógeno, principal fuente de energía en este deporte y el liquido (geles, bebidas isotónicas…). La proteina (carne, pescado, embutido magro…) tiene también un rol destacado pues contribuye a preservar la masa muscular, debiendo enfatizarse su ingesta tras el ejercicio.

 

 

Fernando Rojo, Nutricionista de la Escuela

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